Comprar casa usada en México: qué inspeccionar antes de firmar
Por HomLista · · 3 min de lectura

Estructura, humedad, instalaciones, agua, ampliaciones sin permiso y adeudos: la lista de lo que debes revisar en una casa usada antes de firmar.
Una casa usada suele dar más metros por el mismo dinero que una nueva, en colonias ya consolidadas y sin esperar la entrega. A cambio, lo que no ves en la visita lo pagas después. Esta lista te ayuda a revisarla por partes, con las señales que deben hacerte frenar.
1. Estructura: lo que no se arregla con pintura
Grietas en diagonal desde las esquinas de puertas y ventanas, o que atraviesan muros: pueden indicar hundimientos.
Pisos con desnivel, puertas que no cierran bien, losas con manchas o flechas visibles.
En zonas sísmicas o de suelo blando, pregunta el año de construcción y si hubo reparaciones estructurales.
Si ves alguna de estas señales, contrata a un ingeniero civil o perito independiente antes de ofertar. Su revisión cuesta poco comparada con un recalce de cimentación.
2. Humedad y azotea
Salitre en la base de los muros, pintura abombada, olor a encierro.
Azotea: estado del impermeabilizante, bajadas pluviales, encharcamientos. Pregunta cuándo se impermeabilizó por última vez.
Visita después de una lluvia si puedes: es cuando las filtraciones se delatan.
3. Instalaciones
Eléctrica : Tablero sin pastillas, cables expuestos, contactos sin tierra, apagones al encender aparatos
Hidráulica : Poca presión, manchas de óxido, cisterna o tinaco agrietados o sin tapa
Gas : Tubería improvisada, tanque sin regulador, olor al abrir la llave
Drenaje : Malos olores, coladeras lentas, registros que se desbordan
Pregunta también cuántos días a la semana llega el agua en la colonia. En varias ciudades el servicio es por tandeo y la capacidad de la cisterna marca tu día a día.
4. Ampliaciones: ¿están en papeles?
Un cuarto extra, un segundo piso o un local en la planta baja suman valor solo si están regularizados. Compara lo que ves con lo que dicen la escritura y la boleta predial: si la casa tiene más metros construidos que los declarados, pide al vendedor la licencia de construcción o la regularización. Si no la hay, el banco puede valuar menos y tú heredas el trámite.
5. Adeudos que se quedan con la casa
Predial y agua: pide las constancias de no adeudo. Los atrasos pueden frenar la escrituración.
Cuotas de mantenimiento: si está en condominio, pide la constancia de la administración y el reglamento.
Hipotecas o embargos: el certificado de libertad de gravamen del Registro Público lo confirma. El notario lo solicita antes de firmar.
6. Si compras con crédito
El banco o el instituto ordenará un avalúo. Si sale por debajo del precio, te prestarán menos y tendrás que cubrir la diferencia o renegociar. Revisa antes qué opción de financiamiento te conviene en nuestra guía paso a paso, y si dudas entre usada y nueva, compara con lo que hay que revisar en preventa.
Si eres asesor inmobiliario: las operaciones de casas usadas se caen por sorpresas: una ampliación sin licencia, un adeudo de agua, un avalúo bajo. Llega a la primera visita con el expediente listo y las fotos que muestran la casa como es. El comprador confía en el asesor que le enseña los defectos antes de que los encuentre él, y esa confianza empieza en tu perfil: experiencia, asociaciones y operaciones cerradas a la vista.
Conclusión
Una casa usada bien revisada puede ser la mejor compra de tu vida; una mal revisada, la más cara. Recorre la estructura, la humedad, las instalaciones, los papeles de las ampliaciones y los adeudos antes de firmar, y apóyate en un perito y en un asesor de confianza. Si vendes, aplica la misma lista al revés: es la forma de vender más rápido.


